lunes, 26 de mayo de 2008

CRÓNICA

La jueza ordena que proceda, mientras la joven demandante sigue observando el lugar, como si encontrara consuelo en la escueta sala de audiencias del edificio de justicia José Félix de Restrepo.
Sin duda, es una sala que no tiene aspecto de haber sido fabricado para realizar juicios. Hay tres mesas al fondo, que las separan dos o tres centímetros máximo, y una en cada extremo de la sala. Las paredes son cafés, un poco más claras que las mesas y la tribuna, que no es muy sobresaliente. Una luz fuerte entra por las ventanas, resaltando la palidez de la cara del fiscal y la joven.
- Me cogió bruscamente y empezó a besarme todo el cuerpo –dijo la joven. Me bajó el cierre y me quito la chaqueta, yo quede en una blusa de tiritas corticas.
La joven intentaba calmar sus nervios con un calendario en la mano. Su mirada seguía perdida en la tribuna, como si le estuviera hablando a ésta, pero allí no se encontraba nadie.
- Yo le dije que nos fuéramos para la sala y cogí mi chaqueta, y intente abrir la puerta; pero él tiro la puerta y me dijo que en la sala o aquí era lo mismo- sigue diciendo ella.
- Tranquila, síguele contando a su señoría todo lo que te pasó- interrumpe la fiscal
La joven lo hizo, pero su voz iba perdiendo esa tenacidad con la que había iniciado el interrogatorio.
- Él se quito el pantalón y quedo desnudo- dijo
- Sigue- insistía la fiscal
Pero la joven ya no podía contener sus lágrimas o quizás no quería pronunciar las palabras que seguían, que eran las que más le dolían. Sin embargo con las lágrimas bajando por su cara y en palabras entrecortadas tratando de encontrar una palabra precisa para no sentirse mal, siguió.
- Me obligo a hacerle sexo oral, y que hasta que no se viniera no me podía quitar y que de esa forma no me penetraba-
Sus lágrimas seguían corriendo, la jueza la miraba y escribía en un computador portátil, sin mostrar ninguna sorpresa o conmoción por lo que ella contaba. La fiscal continuaba dándole ánimos, para que no escatimara en detalles.
- Como no pude por las ganas de vomitar que tenía, él me quitó el pantalón, me tiro a la cama y se me montó encima- continuó la joven mientras se controlaba con un suspiro de desahogo, que evocaba aquel momento tan doloroso, bajo la presión de la fiscal.
- él con mucha rabia me jaló de las piernas me agarro las manos y inmediatamente me penetro- dijo la joven- él termino y yo salí llorando hacía el baño mientras me decía que esto era algo que queríamos los dos.
Se dejó caer sobre la mesa como un acto que dio por terminado su testimonio, mientras esperaba la intervención de la defensora sin poder dar fin, por el momento, a un juicio que sin duda daría un fallo poco favorable en los siguientes meses.

Camila Sierra y Marliese Madrigal

¿CARRETILLERO POR VOCACIÓN U OBLIGACIÓN?

Artículo de opinión

“Pablito”, como le dicen en su casa, tiene una sonrisa apagada, unos ojos grandes y curiosos, lo conocí por las calles de Medellín cerca de un botadero de basura; es un joven de 15 años, trabaja con su familia prestando el servicio de cargue, transporte y descargue de escombros, con el fin de sobrevivir “en un país en el que no todos tenemos las mismas oportunidades para salir adelante”, dice Pablito, refiriéndose a las pocas oportunidades que le ofrecieron a él.
En una época de terribles reestructuraciones y de poco empleo, en las cuales las personas se ven obligadas a buscar trabajo independiente, a pesar de que no sea el más lucrativo ni el más respetado por la sociedad. Sin embargo, ayuda a que nuestra ciudad se vea más limpia y ordenada, como es el caso de los “cocheros” o “zorreros” de Medellín que con su trabajo aportan belleza, y menos sacrificio y responsabilidad a las empresas encargadas de esto.
Un trabajo independiente tiene sus ventajas, como: no tener que rendirle cuentas a nadie no cumplir un horario específico, no tener un jefe encima diciendo cómo y cuándo debe hacer sus labores, pero también tiene sus desventajas, aun si se trata del trabajo de “cocheros”, pues este deberá trabajar muchas veces hasta 15 y 16 horas y ahí nadie pagará horas extras, trabaja de domingo a domingo y no puede sacar un día libre, puesto que tiene que llevar la comida a su casa, porque “la plata no alcanza, por eso trato de estirarla un poco”, afirma Pablo Rodríguez, padre de Pablito.
Además los carretilleros no están vinculados a pensiones ni salud, pues son trabajadores independientes, y si no tienen para comer y pagar el arriendo mucho menos para cotizar estos bienes. En este punto sería importante preguntarnos: ¿por qué las escombreras y EEVM no acogen a estos trabajadores? O mejor, ¿cuál es el papel de EEVM?, ¿no es ser limpios con la ciudad?, pero ese también es el papel de los “zorreros” ¿por qué no ser uno solo?, los dos tienen la misma idea hacía Medellín, colaborar para seguir siendo “la tacita de plata”.
Quisiera añadir que los trabajadores con vehículos de tracción animal deben tener la capacidad de tener roles distintos, simultanea o sucesivamente. Deberán desempeñar el rol de patrón, cuando decide dónde y cuándo trabajar; obrero, ene. Momento que hace la carga transporte y descarga de los desechos sólidos; gerente de ventas, en el lapso que negocia cuánto vale su trabajo; experto en relaciones públicas cuando consigue cliente, entre muchos otros trabajos que tiene que desempeñar él mismo.
Este trabajo a pesar de que no tenga prestaciones ni salud, sí tiene unas normas que los regulan en el Código Nacional De Tránsito Terrestre, como lo son los artículos 161 y 159, que hablan sobre el peso máximo de carga y la forma de transitar por las vías públicas. No obstante las leyes no se cumplen ni se hacen cumplir, como lo explica Jhon Jairo Sarria Isaza, administrador del centro de acopio de La Iguaná: “no existe ningún control, manejan en contravía, y si no mire cómo fuerzan a ese pobre animal poniéndole más peso del que debería cargar”.
¿Qué está pasando con el control de las reglas? ¿Para qué se hacen reglas, si no es para hacerlas cumplir? ¿Será la forma más fácil de demostrar que estos personajes sí se tienen en la cuenta como ciudadanos?

Marliese Madrigal

sábado, 10 de mayo de 2008

CONSUMOS CULTURALES, UNA MIRADA DESDE LA COMUNICACIÓN

El pasado ocho y nueve de mayo se realizó el cuarto seminario de Comunicación Comunitaria Alternativa y Popular en el Valle de Aburrá. La temática central de este seminario fue los consumos culturales.

El evento organizado por AFMI Comunicaciones y la Fundación Universitaria Luis Amigó fue un espacio abierto para la reflexión y el desarrollo de estrategias críticas sobre las nuevas tendencias con relación a los consumos culturales.

Según Ancizar Vargas León, Decano de la facultad de Comunicación social de la FUNLAM, “Facebook es la nueva preferencia de los jóvenes, la cual se convierte en un herramienta de comunicación que genera adicción”. El ejemplo mas común para los expositores fue la web 2.0 y lo que permite hacer en portales tales como Facebook, hi5 y MSN.

Por otro lado, Juan Carlos Velásquez Estrada, comunicador social de la UPB aseveró que “la comunicación pública se caracteriza por la coherencia, la capacidad persuasiva e informativa, la bidimensionalidad, la racionalidad y la pluralidad de medios”, el cual fue otro de los temas principales para el desarrollo de la temática central.

Además se realizó una muestra de periódicos alternativos, en donde se pudo visualizar otras lecturas culturales diferentes a las ya tradicionales.

El seminario se realizó en el Auditorio Cultural Fundación Biblioteca de Itagüí

Marliese Madrigal Sánchez

IMAGENES DEL SEMINARIO













jueves, 1 de mayo de 2008

En la FUNLAM se habló de infancia, educación y derechos

La Fundación Universitaria Luis Amigó, FUNLAM, realizó el Seminario de Infancia en el Siglo XXI: educación y derechos, con los fines de mostrar las experiencias de entidades que se dedican al bienestar de la infancia y recaudar fondo para publicar la décima cuarta edición del periódico Sextante, producto comunicativo realizado por los estudiantes del sexto semestre de Comunicación social de la FUNLAM

Una de las ponencias más significativas fue la denominada “La formación de formadores en primera infancia, realidades y retos”, presentada por Luz Aidé Atehortúa, decana de la Facultad de Educación de la FUNLAM. “Hay que pontencializar al niño para que el pueda llegar al ser, pueda llegar al saber y llegar al hacer”, fue la directriz que dejo planteada Atehortúa.

De igual forma Miguel Ángel Bedoya, del Proyecto Corazón, aseguró a los presentes sobre la importancia que tiene el niño en los procesos de comunicación con los demás.

Otro ponente que estuvo presente en la jornada académica fue la especialista Clara Serna Arenas, representante de la Escuela Busca al Niño.

El evento académico contó con el apoyo de UNICEF, Corporación Región, la Facultad de Comunicación Social de la FUNLAM, Corporación Jecano, CINDE, Proyecto Corazón, entre otras instituciones que trabajan por los derechos de los infantes.


Marliese Madrigal Sánchez